el arqueólogo Bill Radge empezó a estudiar en Tucson, los barrios de negros, de indios, de mexicanos y de americanos, en plena depresión económica. La teoría era que ante la depresión cada uno de estos grupos iba a cambiar sus patrones de consumo porque no tenían dinero para comprar, para ello, inicia su estudio observando la basura; porque una forma de que yo vea cómo es usted y qué hace es viendo su basura. Gracias a esto inicia un tipo de arqueología que se llama "Arqueología de la Basura" o "arqueología del futuro"(Trash Can Archaeology); se hace ya en muchos lugares, enseña la reacción y comportamiento de la gente ante situaciones económicas y culturales múltiples.